viernes, 10 de diciembre de 2010

Bypass, decisión de peso


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Cortesía de www. abcmedicaltourism.com
Cada vez son más los casos de obesidad que se reportan a diario en todo el mundo. La mayoría de estos deben ser resueltos con carácter de obligatoriedad con un bypass gástrico, una intervención quirúrgica que consiste en reducir el estómago en poco más del 30%. Lo que muchos desconocen es que  los efectos secundarios irreversibles que acarrea esta operación  podrían ser peores.

Para Ángel Sánchez la vida nunca había girado tan drásticamente. Hace apenas 6 meses cargaba con un peso de 180 kilos; hoy con menos de la mitad, confiesa que la carga que lleva bajo sus hombros es mucho más dura que el sobrepeso que lo envolvía. Luego de que decidiera someterse a un bypass gástrico, tuvo que modificar todas las costumbres alimenticias que venía arrastrando desde la niñez y que con el pasar de los años se hicieron un problema.  

El caso de Sánchez es uno de los 400 millones de casos de obesidad mórbida que se presentan en el mundo según la Organización Mundial de la Salud (OMS). La salida para algunos  no resulta muy fácil; deben someterse a un bypass gástrico para así cambiar sus hábitos alimenticios y hacer que la persona coma menos cantidad de comida.

En Venezuela las cifras no se muestran nada alentadoras según la medición más reciente, en 2005, del Grupo de Trabajo Internacional de Obesidad, por sus siglas en inglés (Iotf). Más del 62% de la población padece de algún tipo de sobrepeso y el 30% de esta  se encuentra en una etapa crónica de obesidad.

Para los venezolanos la mala alimentación es parte de la cultura. La comida siempre es la protagonista de nuestras reuniones sociales. Sumado a esto, el estrés y la inseguridad pública se convierten en una bomba de tiempo que hoy nos hace ser el sexto país con mayor índice de obesidad en el mundo, según cifras de la OMS.

“No tenemos una vida normal”

No sólo para Sanchez el cambio ha sido significativo, sino que para toda su familia también ha sido duro. Actualmente él es un padre de familia y vive con su esposa y su hija de 10 años de edad. Abstenerse de comer en la calle y alimentarse con platos hechos cuidadosamente en el hogar son algunas de las limitantes que debe llevar para mantener una vida saludable y un día sin malestares. “Tiene que comer cosas muy suavecitas porque si no vomita”, grita su esposa desde la cocina .

Con su compañera de vida, agarrados de manos, cuenta que la decisión de operarse no fue nada fácil. Intentó de todo y alega que “estuve en muchísimos planes para adelgazar, hasta usé los llamados plomitos, cosa que para un hombre no es común”. Pero comenta que  cuando los dejó comenzó a engordar vertiginosamente de nuevo, “tú sabes, uno el hombre come sin estar pendiente de la figura”.

No todos pueden

Sánchez  decidió conseguir a un especialista y se realizó varios exámenes que mostraban que en cualquier momento podía morir de un infarto,  de un Accidente Cerebrovascular (ACV) o sufrir un cuadro diabético. “No es muy fácil decirlo pero me di cuenta de que los riesgos eran mayores y mi médico me recomendó que el bypass era lo mejor”, asegura.

Marusca Bondini, nutróloga, aclara que un bypass nunca será saludable para ningún paciente. Las personas que deseen hacerse esta intervención tan riesgosa deben tener claro que estas operaciones tienen efectos secundarios irreversibles, que a la larga pueden causar cuadros metabólicos mortales. Bondini advierte que “existen pacientes que deben inyectarse dosis diarias de vitamina  B12 porque el estómago no cumple con sus funciones”.

Para Bondini, los pacientes que se someten a esta cirugía tienen que cambiar sus costumbres por completo. Las personas deben ser mucho más selectivas a la hora de elegir qué alimentos consumirá ya que "tienen que adaptarse a comer cosas mucho más ricas en nutrientes, por el mismo hecho de que su estómago sólo acepta una pequeña porción de comida”, enfatiza.

Comer es uno de los mayores placeres de la vida, pero la falta de buenos hábitos alimenticios puede hacer de éste un placer mortal. Es innumerable  la cantidad de bypass que se realizan en el mundo, donde una de cada 100 personas muere a consecuencia de este procedimiento quirúrgico. Alimentarse sana y balanceadamente con la ayuda de especialistas y un poco de ejercicios pueden hacer la diferencia.


viernes, 3 de diciembre de 2010

Crónica de un infiel





Cortesía de blogs.diariovasco.com
Para un hombre, tener dos mujeres puede resultar algo fácil,  pero amarlas a ambas ciertamente no es tan común para ellos. Cuando un chico ama a dos, se convierte en el perfecto arlequín de los sueños, en el mejor actor para ganar el Oscar por esforzarse para que ninguno de sus amores lo descubran. Para ellos es más factible decirle a una de ellas lo que tiene con otra para no llevarse sorpresas que a la larga le puedan costar una relación seria.
 A continuación la historia de Juan, un chico que se atrevió a confesarme su infidelidad como un estilo de vida, como una bandera y sin arrepentimientos, declarando que “es una odisea que bien vale la pena vivir cuando se está enamorado”, me lo dice como si quisiera convencerse de que lo que hace está bien, asentando con la cabeza y buscando aprobación de mi parte.

Amar a dos
Yo era un tipo serio, tenía una novia, Marisela. Unos meses después de hacernos novios salí con otra mujer, Rosa, que hoy también es mi novia y a la cual le pedí que lo fuera porque me enamoré de ella. A las mujeres se les ha metido en la cabeza una idea de que el ser humano es monógamo pero yo soy la muestra de que se puede amar a dos mujeres fácilmente.
El sábado salgo con Marisela quien es mi novia desde hace un año y a la que amo profundamente, la invito a comer pasta porque es su comida favorita, trato de complacerla en todo. Para sostener esta mentira he tenido que hacer cualquier cantidad de cosas, hace bastante tiempo que no voy al Orinokia Mall uno de los centros comerciales de Puerto Ordaz, (estado Bolívar, Venezuela), más concurridos en donde supuestamente “todo se une”.
 La llevo al Plaza Atlántico Mall, otro centro comercial que por estar alejado de la ciudad no va mucha gente, es el sitio preferido de los infieles. Al pasar una hora con ella recibo una llamada en el celular, disimular mi cara de espanto cuando me llama Rosa, quien también es mi novia desde hace 8 meses, es bastante difícil. Lo apago disimuladamente, aunque sé que Marisela confía en mí, no quiero darle motivos para que lo haga, sería acabar con su tranquilidad y  con la mía.
La llevo a su casa, su mamá me quiere como un hijo y sus vecinos de la cuadra me conocen, me saludan, me dan la mano, lo que hace aún más difícil esta doble vida que cargo a cuestas, pero que por amor lo hago encantado.
Los Domingos le doy paso a Rosa, una mujer encantadora que sabe escucharme, que me entiende en casi todo y quien me dice gordo de manera perfecta e irrefutable. La trato igual que a Marisela, aunque con ella hablo más, tiene la habilidad de decirme lo que quiero escuchar, lo que me calma y me tranquiliza. La invito a comer helados porque es su dulce predilecto, me enseñó que la vida debe vivirse a plenitud y eso me ha marcado y ha hecho que la ame.
Su familia también me quiere y me respeta; algo que a muchos hombres les cuesta ganarse yo lo he tenido por partida doble. La pregunta del millón que todos me hacen es, ¿cómo es que nadie te ha descubierto? La respuesta es simple no tengo ni Facebook , Twitter, ni Myspace, sé que existen pero para mí es imposible usar estas redes sociales.
Para quienes me vean en esto dirán que es una película repetida con diferentes actores, pero así soy yo, es mi naturaleza amarlas y hacerlas sentir bien a las dos, porque si una de ellas falta me muero, son mi debilidad y lo reconozco. No es que una es la legal y otra es secundaria, sino que ámbas son mis novias y a las dos las amo. No sé cuándo tendré que elegir pero definitivamente ahora no es el momento.